"El mundo es la casa de quienes carecen de ella"

Sherezade

Mostrando entradas con la etiqueta Grandes vinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grandes vinos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de julio de 2013

Mouloujia Salad



Mouloujia Salad

Otra de las recetas clásicas del desierto, la mouloujia salad.

Ya os hablábamos de la mouloujia aquí, okra, quingombos. Esta, es una elaboración simple y con muy buenos resultados. Se puede comer fría  tibia o caliente, como ensalada, como acompañamiento de brochetas o encima de un cous-cous simplemente hervido o arroz cocinado de la misma forma.


























Ingredientes

Mouloujia (okra, quingombos)
Tomate
Cebolla
Calabacín
Pimiento rojo
Pimiento verde (opcional)
Ajos
Aceite de oliva, sal, comino molido, pimentón dulce

Picamos las hortalizas en dados no muy pequeños y empezamos a saltear en aceite de oliva a fuego vigoroso, reservamos unas mouloujias enteras para presentar. Bajamos el fuego y dejamos que se cocine todo poco a poco.
Cuando esté prácticamente cocinado, añadimos el comino y el pimentón junto con los ajos pelados, damos un par de vueltas y listo. Se rocía con un poco de aceite de oliva crudo y se sirve acompañado con bastante aceite de la fritura, se suele mojar pan.

Hay quien añade zumo de limón al final, hay quien añade cilantro picado, hay quien lo acompaña con aceitunas negras de Meknes, hay quien añade berenjena, hay...tiene tantas versiones como nombres.

Oda a la bamia, a la mouloujia, al quingombo, a la okra...


Hace tiempo leí un cuento africano donde la okra era la protagonista, quería compartirlo con vosotros y me dispongo a buscarlo, tecleo en el Google "cuento+quingombo+áfrica" y... sorpresa.

Me encuentro con una auténtica oda a este hibiscus cuyo nombre científico es Abelmoschus esculentus. Y lo encuentro en uno de esos blogs que tanto me gustan, donde el contenido supera con creces al continente y que no deja de sorprenderme, no en vano, el lugar en cuestión se llama Cuentos al Vino, editado por Georgia. La entrada, la enuncia como: "De cuernos", haciendo una clara alusión, a como se denomina este prolífico hibiscus en tierras galas. Os copio una parte de esa fantástica entrada y os sugiero que visitéis el blog de Georgia, agradeceréis la recomendación.

"Verdura frágil, fina y algo alargada, a los ojos de alguien que por primera vez la ve, parece tener la forma de una cápsula o pirámide chiquita, verde.
Una delicia, en fin, que al tenerla emplatada frente a mí, mi gusto una improvisada fiesta monta, una morriña también ligeramente me llega a sacudir, por acordarme la cocina y los platos de mi querida madre." 


"Por los países de Asia Menor, le cambian la i por la y griega pero ¡cuán casualidad!, ellos también la bamya rica la encuentran.
Gnawia o ganaouia, lalo y bantou y también el ki-ngombo, por Túnez y por países árabes que sus semillas como condimento utilizan."


"Y me pregunto yo, verdurita fina y de sobra delicada, ¿Cómo es que recibes nombres mil, incluso cuerno griego algunos por ahí te llaman?

A preguntas retóricas no se suele contestar, así que a tu gusto dejo esta rápida receta. Y si un día alguien te invita a probar cuernos u otra por el estilo cosa, sonríele y dile que de verduritas conoces más, de qué esta hortaliza va y de qué se trata."


Me alegro de no haber encontrado el cuento.

Hoy toca vino

Nos decidimos por un blanco, no es tiempo de tintos y este, marida perfectamente con la Mouloujia Salad. Frío, muy frío.

Pero no se trata de un blanco convencional, es el blanco de los blancos de todos los Domaines marroquíes. El CB Initiales, es un 100% Chardonnay que poco o nada tiene que envidiar a los producidos en la Borgoña. Se trata, pero, de un Chardonnay voluptuoso, dorado y con bastante cuerpo.

Como ya os comentaba con el Tandem, este también es un vino del Domaine des Ouled Thaleb en Ben Slimane, en la región de Chaouia Uardiga, próxima a Casablanca. Se trata de las viñas más antiguas del país, fue en 1923 cuando se plantaron las primeras cepas. Thalvin, que es la empresa productora, elabora también entre otros, los reconocidos Médaillon y Aït Souala.

Sin ninguna duda, es donde se producen los mejores vinos del país, muy por encima en cuanto a su calidad de las denominaciones Meknes, Doukkala o Essaouira








.




viernes, 2 de noviembre de 2012

Pollo al Guerrouane



Pollo al Guerrouane

De nuevo por aquí.

La caravana hace parada, una vez más se vuelve sedentaria y se pone manos a la obra.
Gracias una vez más por vuestro interés y sobre todo, por preocuparos por nosotros. Nos ponemos al día.

Y queremos hacerlo, empezando con esta receta, inspirada en una creación del gran Thierry Marx , uno de los chefs más atípicos del panorama francés, con grandes reminiscencias de la cocina Libanesa, país donde pasó su juventud y con grandes influencias de la cocina magrebí y africana. Es para nosotros, un referente, con una cocina simple y resultados realmente extraordinarios, como es el caso de este pollo, que nos ha asombrado.

Se trata de unas patas de pollo maceradas y cocinadas a base de vino, glaseado posteriormente y acompañado con esa misma salsa de la maceración y a la que nosotros añadimos, el toque del oudi y unos arándanos deshidratados.
Un receta sencilla, económica y de fácil elaboración, permite incluso tenerlo preparado con tiempo de antelación o incluso congelado para acabarla al momento.

Probarlo, os sorprenderá.

Ingredientes

Dos patas de pollo deshuesadas
Un vaso de vino Guerrouane (Tinto)
Jengibre fresco rallado
Un ajo
Dos cucharadas de miel
Una cucharada de salsa de soja
Oudi (mantequilla)
Sal y pimienta blanca


Mezclamos el vino con la miel, la soja, el jengibre rayado y medio ajo picado a fin de evaporar el alcohol. Reservamos y dejamos enfriar. Una vez frio, introducimos las patas de pollo y dejamos macerar en el frigo durante unas cuatro horas.

Una vez macerado , tenemos que hacer un rulo envolviéndolo en papel film, pondremos ambas patas dehuesadas una cotra otra, dejando la piel en la parte exterior, previamente, habremos salpimentado. Enrrollamos de forma que nos quede un cilindro. Ponemos agua a hervir, cuando arranque, introducimos ese cilindro y dejamos a fuego medio durante unos veinte minutos (dependerá del tamaño de las patas). Colamos los jugos de la maceración a fin de elaborar la salsa, ligamos con un poco de mantequilla y añadimos los arándanos. Reservamos

Antes de servir, cortaremos en forma de medallones, en una plancha, glasearemos el pollo con mantequilla fundida, previamente, podemos atravesar con un palillo a fin de evitar que se nos abra.
Servimos con la salsa y listo. Opcionalmente, podemos acompañar con una compota de manzana ácida o una Parmentier de patata.
Es realmente exquisito.

D.O. Guerrouane


Guerrouane, es la primera D. O. que existió en Marruecos y se refiere a una región vonicola importante, en las cercanías de Meknes, en las estribaciones del Medio Atlas. Más de dos mil hectáreas dedicadas a la vinicultura y que abarca las principales D. O. del país Guerrouane, Beni M´Tir, Berkane y Les Coteaux del Atlas. 

Ciertamente, se están empezando a elaborar vinos de cierta calidad, algunos de ellos, bastante representativos.

 Esta área ha sido conocida por la producción de vinos de más de 2000 años en la época del Imperio Romano.

Feliz fin de semana.


lunes, 14 de noviembre de 2011

Canelones de Ketf M'hamare Naana con bexamel a la menta




Canelones de Ketf M'hamare Naana con bexamel a la menta


El Ketf M´hamare Naana, es el asado al horno de cordero con menta y almendras, el equivalente al mechoui bereber, que se asa en horno de barro precintado hasta su total cocción.
En el blog de Georgina, encontraréis referencias muy fidedignas sobre esta clásica receta, no solo de la cocina marroquí si no, de la cocina árabe en general.
Se trata de un asado exquisito.
Hoy y una vez más, versionamos esa receta y la convertimos en unos canelones, que son endiabladamente buenos y el buque insignia de nuestra cocina. Hemos aprovechado restos de la fiesta del Aïd. Se puede hacer lo propio si por ejemplo, después de una barbacoa o un asado, te ha sobrado cordero, tan desagradable de comer frio o recalentado.
Simples, fáciles de hacer, originales y para quedar bien con cualquier invitado.

¿Vamos con la receta?

Ingredientes

Cordero
Chalota
Ajo
Almendras crudas
Menta
Placas de canelón
Harina
Sal, pimienta
Leche

Partiremos de la base de que el cordero lo tenemos previamente cocinado, bien asado o la brasa o rostido.
Sofreímos en aceite de oliva un  par de chalotas troceadas y un diente de ajo. Cuando esté dorada, agregamos el cordero que habremos desmenuzado, rectificamos de sal y pimienta.
La noche antes, habremos llenado un bol de hojas de menta y rellenado con leche, dejaremos macerando. Esta leche, nos servirá también para la bexamel.
Damos un hervor a la farsa de cordero y las chalotas junto con un poco de leche de la maceración. Dejamos reducir y trituramos toda la mezcla. Reservamos la farsa.
Cocemos las placas de los canelones. Reservamos
Hacemos la bexamel de forma tradicional (sin nuez moscada) con la leche que teníamos reservada, añadimos más menta finamente picada en el momento que la salsa la tengamos prácticamente lista.
Rellenamos las placas, napamos con la bexamel, cubrimos esta con trozos de almendra, gratinamos antes de servir. Dadas las características del plato, gratinamos sin queso, pensamos que en este caso es totalmente incompatible, aunque para gustos...
Servimos muy caliente con un buen cava, hablaremos de él.



¿Montamos el plato?

Curiosamente y para ambos, los canelones forman parte de ese tipico: “sabor de mi infancia”. Mi afición por la cocina, empieza gracias o desafortunadamente –según se mire- con los canelones. Imprescindibles en las fiestas navideñas en Catalunya, concretamente el día de Sant Esteve.
Nos gusta servir los canelones abiertos, es decir, sin cazuelitas, ni bandejitas ni nada que acabe en “itas”. Pienso, que es uno de los platos más espectaculares y resultones de la cocina, por lo tanto, apostaremos por uno de nuestros clásicos: la belleza de la simplicidad. Servimos en cualquier soporte transparente. No hace falta nada más.

Hoy Cava... por favor

Será por el toque navideño, por agravio comparativo, por cultura, por lo que queráis, pero la simbiosis canelón y cava es perfecta, más que eso, imprescindible.
Hoy, os quiero hablar de un cava, algo especial, el Sabaté y Coca Reserva Familiar. Hemos tenido el honor y sobre todo el placer de probarlo –no hay como tener buenos amigos- y es realmente espectacular.
Considerado el mejor cava del mundo en el 2011. Nunca me han gustado ese tipo de galardones, no creo en ellos y más en los tiempos en los que vivimos, donde todo es “posible”. Independientemente de la valoración de Robert Parker, tengo mi visión particular sobre eso, os puedo asegurar que este cava es “pata negra” no solo este si no cualquier otro de esa misma cava, incluso los más modestos.
El precio y encontrarlo –pienso que está agotado- no es para diario, pero si para celebrar algo importante, como por ejemplo, comerse estos canelones en tu duna preferida ¿no?


No somos catadores, entendemos de vinos lo justo, no apreciamos colores ni sabores que otros saben apreciar, pero sabemos distinguir entre lo bueno y lo que no lo es tanto.
                                      

¿Sabías que?

Los canelones se popularizan en España a través de los cocineros franceses e italianos que se establecen en Barcelona a finales del siglo XIX, hacían esta pasta de formaa manual y tradicional. En 1898 Ramón Flo Valls, fundó la primera planta de pastas alimenticias Pastas Alimenticias Ramón Flo, especializada en elaborar pastas de primerísima calidad.
Ya por entonces, se cosumían en la Ciudad Condal, más canelones que en toda Italia.
El origen de este plato es persa, ya se cocinaba muchos siglos antes de que Marco Polo apareciese por esas tierras.


viernes, 11 de noviembre de 2011

Arroz con Gallina de Guinea del Atlas




Arroz con Gallina de Guinea del Atlas

Es para nosotros un aliciente esperar las recetas de alguien que seguimos: InCucina, por varias razones, aunque la principal de ellas y que descubrimos la primera vez que entramos en su blog, son las entradas literarias con las que acompaña siempre sus recetas. No deja de ser un aliciente más, una sorpresa, una simbiosis perfecta, cocina y literatura, podríamos hablar de cientos de ejemplos, miles.

Hoy, sin que sirva de precedente y modestamente, imitando a ese blog, nos gustaría iniciar esta entrada a modo literario. Lo haremos con una novela de Herman Koch La Cena, que pienso, le viene de perilla a este arroz con pintada o Gallina de Guinea.

La novela, realmente increíble, una receta de elementos literarios, que personalmente, creemos, son de una combinación extraordinaria, cocina, restaurante exclusivo y de moda, menú de estrellas, dos ciudades Barcelona y Ámsterdam, una cena aparentemente frívola, intriga asesinatos, hijos de papá y de mamá…

“En un restaurante exclusivo desfilan cangrejos de río aderezados con vinagreta de estragón, ostiones en su concha, gallinas de Guinea, moras cubiertas con chocolate y botellas de Chablis, Claire, Paul, Babette y Serge. Madres talentosas, padres exitosos, comprueban que la felicidad, o la apariencia de felicidad, puede perderse en cualquier momento, y más cuando los hijos llevan consigo la marca del asesino”

Leerla, nos lo agradeceréis –la recomendación, claro-

La pintada, la Gallina de Guinea, es una de las aves más exquisitas que cualquier comensal, pueda disfrutar, para mi gusto muy superior al faisán. Hablar de sus huevos, es hacerlo de uno de los más preciados manjares que da la sabia naturaleza: un simple huevo.

En el Atlas –en zonas concretas- hay muchas Gallinas de Guinea, en estado salvaje algunas y otras domesticadas, también las hay en zonas concretas del Rif, a veces, es fácil encontrarlas en los mercados de Fez, ahora, en los últimos tiempos, en Marruecos, las encontraremos en los “hiper” de las ciudades, con destino a las cocinas de restaurantes franceses locales, de esos que tanto me gustan y de los que hoy, prefiero no opinar.
¿Vamos por la receta?

Ingredientes

1 muslo y contra muslo de una impresionante pintada salvaje de un lugar anónimo del Atlas
2 chalotas
2 puerros
1 nuez de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva virgen 0,2º Verdiell (D.O. Garrigues)
1 Zanahoria
1 Rama interior de céleri (preferiblemente de oasis)
2 cucharadas de fondo de ternera
1 Cucharada de zumo de naranja
1 cucharadita de miel de cactus
1 Cucharadita de soja
2 cucharadas de vinagre de sidra
1 taza de arroz de Calasparra
Sal, pimienta de Guinea o Granos de Guinea (Cardamomo)

¿Empezamos?


Hacemos unos espaguetis de zanahoria, dejamos la víspera sumergida en el vinagre y una semilla de grano de Guinea. Dejamos macerar.
Blanqueamos la pintada. Hacemos un fondo durante una hora aprox. En agua abundante a la que habremos añadido un grano de Guinea, una chalota y un puerro. Reservamos el caldo y retiramos la gallina.
Haremos un papillote con papel –nunca en aluminio- en el que cerraremos el muslo de la gallina. Horneamos durante media hora a 100ºC. Abrimos el papillote, reservamos los jugos –que no se pierda ni una gota-. Horneamos a 180ºC durante diez o quince minutos, antes habremos barnizado la gallina con una mezcla que habremos elaborado al emulsionar el zumo de naranja con la miel de cactus y la soja, barnizaremos continuamente mientras se hornea.

Fundimos en una cazuela la mantequilla, añadimos el aceite de oliva, confitamos la chalota y el puerro. Añadimos el fondo de ternera y los jugos del papillote que habremos custodiado para no perder ni una sola de sus gotas, junto con un vaso de agua. Damos un hervor.
Añadimos el arroz de Calasparra, rectificamos de sal y pimienta, añadimos el fondo de cocción de la gallina, poco a poco como si hiciésemos un risoto.
Poco antes de tener el arroz al punto, añadimos la gallina y el céleri picado finamente.

¿Montamos el plato?

No haremos demasiadas florituras, lo más importante, es jugar con temperaturas y que el arroz esté en su punto, servimos el arroz y montamos la deliciosa Gallina de Guinea sobre él. Añadimos los espagueti de zanahoria

¿Hace un vinito?

Hoy es día grande, Fiesta Mayor. Nuestra buena amiga Fina, nos ha dejado una botella de un vino bastante especial. Fina es del Penedés, conoce bien la zona y mejor nuestros gustos. Poco glamour, mejor. Poco cool, mejor. Poco conocido, mejor aún y lo más importante, bueno, muy bueno.

Se trata de un Cabernet rosado, de 1+1=3 (U més u fan tres Guardiola de Font-Rubí) D.O Penedés.

No somos muy de rosados,pero este es muy especial. “Para que la toméis con algo especial” nos dijo Fina, así lo hicimos y como dice otro buen amigo: “No hay mejor botella que la vacía”.

Quedaros con la copla, algún día se hablará de este vino.
No somos catadores, entendemos de vinos lo justo, no apreciamos colores ni sabores que otros saben apreciar, pero sabemos distinguir entre lo bueno y lo que no lo es tanto.

                                      

¿Sabías que?

La Gallina de Guinea es conocida también como pintada, le debe ese nombre a su plumaje gris y con motas, fueron los Portugueses quienes la bautizaron, aunque su nombre científico es Númida Meleagris, proveniente de la leyenda que cuenta que tras la muerte de Melegro, Artemisa su mujer, convirtió a sus afligidas hijas las Meleágridas, en pintadas.

Seguiremos hablando de la Gallina de Guinea. Insh Alá

Buen y gastronómico fin de semana a todos. Ser felices.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Domaine Val D´Argan

Uno de los errores en los que suele caer quien visita Marruecos por primera vez, es pensar que el alcohol está prohibido en el país. No es así, no solo no está prohibido, si no que se producen varias especialidades, como vinos –que empiezan a ser grandes- cervezas y algunos espirituosos como la mahia, un destilado a base de higos y/o dátiles muy parecido a nuestro orujo y con origen en el sur de Zagora y zonas del Medio Atlas.

Me gustaría abrir esta sección hablando de unos vinos que he descubierto recientemente. Entrarían en el apartado de “Grandes Vinos”, lejos de algunas elaboraciones más modestas de la zona de Guerrouane y Meknes.

Este Domaine, el Domaine de la Val d´Argan, es una vez más la demostración de las cosas bien hechas y el amor y cariño hacia una idea inicial muy bien estructurada.

En el Domaine, ubicado en la zona de Essaouira y entre arganiers centenarios, elabora caldos de gran calidad, tanto blancos como tintos, así como aceites de oliva y argán, también de mucha calidad.

Amplían la oferta con un buen restaurante y con una Maison d´Hotes, donde poder degustar los productos propios y de la cercana Essaouira.

Un buen lugar para un buen homenaje. Seguir la pista a esos vinos y sin duda al Domaine.