"El mundo es la casa de quienes carecen de ella"

Sherezade

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viernes, 29 de noviembre de 2013

Salata Maljasina {Cocina Sefardí}

 Salata de berenchenas {Salata Maljasina}

Hace unos días, In Cucina, como nos tiene acostumbrados (muy bien), hacía una entrada sobre las berenjenas y los judíos españoles, con una cita sobre un "Banquete por Sefarad", que contaba la importancia de la berenjena en la cocina sefardí.

Si hay un ingrediente fetiche e indispensable en la cocina judía en general y sefardí en particular, ese no es otro que la berenchena.

Esta salata maljasina, es el origen del famoso zaaluk o caviar de berenjenas marroquí, también lo es de la famosa caponata siciliana o de otras muchas recetas catalanas, por poner solo algunos ejemplos.

Vamos a por ella, es fácil de hacer y un acompañamiento ideal para muchos platos.

 

Ingredientes

4 berenjenas
3 cebollas
1 kilo de tomates
Aceite de oliva
2 dientes de ajo
1 rama de apio
Aceitunas verdes
Azúcar, sal, pimienta negra, comino

Empezaremos pelando y escurriendo bien los tomates. Picamos la cebolla y la ponemos  a freir, cuando empiece a estar transparente, añadimos el tomate, también picado, los ajos picados, la sal y el azúcar.

Mientras, asaremos las berenjenas a fuego o en el horno. Pelamos y cortamos a dados o tiras. Añadimos al sofrito. Añadimos las hojas de la rama de apio picadas (las blancas). Mezclamos bien y dejamos evaporar liquidos.

Una vez fría, rectificamos de sal y añadimos el comino y la pimienta.

Servimos con un chorro generoso de aceite de oliva crudo, la rama de apio sin las hojas y aceitunas verdes.

Listo.


Siete modos de guisar las berenjenas

Jacqueline Goldberg, tiene un blog de esos que tanto me gustan, con poco lirili y mucho lerele.

Maria Salgado, es una artista zamorana, que cultiva las raíces y bebe de las fuentes más puras de la música popular. De los boleros a los fados, de las guajiras a las peteneras o como el caso que nos ocupa, a la música sefardí, con una creación, en ladino, dedicada a las berenchenas y donde habla de esta receta de hoy, la salata maljasina, en esa recopilación "berenjenistica" sefardí.

"La salata maljasina
es pastosa y saborida,
mi vecina la prepara
con mucho aceite de oliva,
estos platos acompañan
a los rostros de gallinas."

Os presento a ambas y os invito a que las conozcáis.

Buen fin de semana.

lunes, 15 de julio de 2013

Mutabal "y/o" Bab a Ghanoush


La importancia de la "y" y la "o"

Al igual que sucede con la "y" y la "o" (ambas conjunciones) pero sin ser lo mismo, en este caso, una es coordinada y la otra copulativa, con el Mutabal y (que nunca "o") el Bab a Ghanoush, sucede exactamente lo mismo.

Es muy común observar en recetarios, el titulo de la receta "berenjenera" (batinjanera) con una coordinada entre ambas "Bab a Ghanoush o Mutabal" y no, se trata de dos recetas totalmente diferentes y que, aunque contengan los mismos ingredientes, tanto la presentación, como el origen o la forma de consumirla, son totalmente dispares. 

Este tipo de ensaladas, muy comunes en todo el mediterráneo y que se elaboran de forma parecida, desde Israel a Turquía o Grecia, incluso en Catalunya y conocida como escalivada, toma su forma más esplendorosa con esa mítica Bab a Ghanoush en Siria y Líbano.

También es usual encontrar definiciones folclórico festivas sobre su nombre y traducciones del árabe  que harían rasgarse las vestiduras, a cualquier filólogo de esa lengua. La más extendida, solo por poner un ejemplo, sería esta: "No obstante  en Siria y Palestina la gente conoce por el justo y adecuado nombre de baba ganuj (coqueto y vicioso) sin duda debido a su textura, muy ligera y bailarina, por la insaciabilidad que causa entre los comensales"... en fin. A partir de ahí, un mundo de fantasía y de color, se abre gracias a estas dos recetas. Y claro, sucede que, en este mundo "gastrointernetico", donde todo el mundo anda ávido de historias con las que acompañar su plato, todo ese cumulo de chorradas y traducciones  parece ser que se han convertido en ciertas ya que incluso prestigiosos blogs y cocineros, las utilizan. Mejor lo dejamos ahí.

El termino ganoush, viene directamente de "Ghan", que dependiendo de la zona, se refiere a la piedra de molino o un tipo de piedra que se utiliza para prensar grano, incluso queso. Se entiende que con esa piedra se le da la textura a ese plato tan "coqueto y vicioso" y lo convierte en ese tipo de puré  Por otra parte, el termino mutabal, significa "aliñado", de ahí que en las cocinas de oriente, encontremos mutabal de infinidad de hortalizas, desde el Líbano o Siria a Pakistán o la mismísima India.

¿Hacemos un Bab a Ghanoush y un mutabal?



En ambos casos, debemos empezar asando las berenjenas, mejor con leña. Después os cuento unos truqis, para ello pinchamos con un cuchillo todo el fruto, embadurnamos ligeramente con aceite y adelante.

Para ambos casos, necesitaremos de salsa tahin, si no quieres comprarla hecha, es muy fácil de hacer y si la haces tú, extrañamente volverás a comprarla preparada.

Hay muchas recetas diferentes y muchas formas de elaborarla, os cuento la más habitual, en este caso en el Líbano  Para ello, necesitaremos simplemente semillas de sésamo  agua y sal, de ahí conseguiremos la pasta de tahin con la que elaborar la salsa final. Moleremos las semillas de sésamo previamente tostadas, eso se suele hacer, curiosamente con el ghan que hablábamos antes. Añadimos sal una vez molidas finamente y añadimos agua a fin de conseguir una crema untuosa. A partir de ahí, cientos de recetes diferentes para conseguir la salsa, limón, ajo, aceite de oliva, incluso hay quien le añade perejil y/o cilantro. Al añadirle limón, pasa a ser tarator y es una clásica para acompañar el pescado y los kibes en la cocina libanesa

Empezaremos con el mutabal:

Una vez asadas las berenjenas, las picamos a cuchillo o bien con un tenedor a fin de conseguir una masa que encontraremos en  boca. Añadimos la masa de tahin, es decir sin ningún otro aditivo que conforma la salsa. Picamos ajo y exprimimos un limón, lo mezclamos con la berenjena, a continuación, añadimos la pasta de tahin al gusto, mezclamos todo bien y presentamos con granos de granada (es lo más común) nosotros para la presentación hemos utilizado cerezas confitadas, se puede utilizar cualquier fruto rojo. En Líbano  también se prepara mezclando con el resto de ingredientes descritos, yogur natural. Hay también quien añade debs remane, una melaza de granadas ácidas  que es una autentica delicia. Hay que ser también cauto con ese producto ya que existen cantidad de preparados falsos, Un aliñado perfecto, un mutabal.

Seguimos con la Bab a Ghanoush

La mítica  al igual que traducciones, tiene versiones. Se trata de un puré muy fino que debemos hacer con alguna maquina o trituradora. Para ello trituramos finamente la carne de la berenjena, a la que añadimos también pasta de tahin, ajo, limón y especias, las más usuales en oriente son comino, cardamomo y cilantro seco. Servimos a modo de paté, añadimos por encima un chorro de aceite de oliva y espolvoreamos con paprika o bien pimentón rojo, dulce o picante al gusto. Se añaden unas semillas de sésamo  hay quien acompaña con aceitunas negras muertas.

Hasta aquí, el mutabal y el Bab a Ghanoush.

Truquis

Es importante el conseguir un toque ahumado de la berenjena, si no las puedes asar a fuego vivo y utilizas el horno convencional, hazlo con la puerta abierta ya que de otra forma el propio agua de la berenjena, convertirá a estas en algo más parecido al hervido que al asado.

Puedes ahumarlas simplemente quemando dentro del horno justo antes de sacarlas, unas hojas secas de olivo.

También puedes quemar su piel una vez asadas con un soplete.

Hace unos días, veía en un lugar de esos de fotografías, un inglés que había colgado una instantánea de un arroz negro que había degustado en Mallorca con un pie de la misma que decía: "Amazing paella in the port of Soller". Una legión de expertos, se mofaba de la "paella" del Englishman y automáticamente, pensé en el mutabal y el Bab a...

No quiero ni pensar, si los puristas que dejaban sus comentarios en ese lugar, hubiesen leído de mano del englishman : "arroz negro o paella en el puerto de Soller".

Feliz semana.

miércoles, 10 de julio de 2013

Mouloujia Salad



Mouloujia Salad

Otra de las recetas clásicas del desierto, la mouloujia salad.

Ya os hablábamos de la mouloujia aquí, okra, quingombos. Esta, es una elaboración simple y con muy buenos resultados. Se puede comer fría  tibia o caliente, como ensalada, como acompañamiento de brochetas o encima de un cous-cous simplemente hervido o arroz cocinado de la misma forma.


























Ingredientes

Mouloujia (okra, quingombos)
Tomate
Cebolla
Calabacín
Pimiento rojo
Pimiento verde (opcional)
Ajos
Aceite de oliva, sal, comino molido, pimentón dulce

Picamos las hortalizas en dados no muy pequeños y empezamos a saltear en aceite de oliva a fuego vigoroso, reservamos unas mouloujias enteras para presentar. Bajamos el fuego y dejamos que se cocine todo poco a poco.
Cuando esté prácticamente cocinado, añadimos el comino y el pimentón junto con los ajos pelados, damos un par de vueltas y listo. Se rocía con un poco de aceite de oliva crudo y se sirve acompañado con bastante aceite de la fritura, se suele mojar pan.

Hay quien añade zumo de limón al final, hay quien añade cilantro picado, hay quien lo acompaña con aceitunas negras de Meknes, hay quien añade berenjena, hay...tiene tantas versiones como nombres.

Oda a la bamia, a la mouloujia, al quingombo, a la okra...


Hace tiempo leí un cuento africano donde la okra era la protagonista, quería compartirlo con vosotros y me dispongo a buscarlo, tecleo en el Google "cuento+quingombo+áfrica" y... sorpresa.

Me encuentro con una auténtica oda a este hibiscus cuyo nombre científico es Abelmoschus esculentus. Y lo encuentro en uno de esos blogs que tanto me gustan, donde el contenido supera con creces al continente y que no deja de sorprenderme, no en vano, el lugar en cuestión se llama Cuentos al Vino, editado por Georgia. La entrada, la enuncia como: "De cuernos", haciendo una clara alusión, a como se denomina este prolífico hibiscus en tierras galas. Os copio una parte de esa fantástica entrada y os sugiero que visitéis el blog de Georgia, agradeceréis la recomendación.

"Verdura frágil, fina y algo alargada, a los ojos de alguien que por primera vez la ve, parece tener la forma de una cápsula o pirámide chiquita, verde.
Una delicia, en fin, que al tenerla emplatada frente a mí, mi gusto una improvisada fiesta monta, una morriña también ligeramente me llega a sacudir, por acordarme la cocina y los platos de mi querida madre." 


"Por los países de Asia Menor, le cambian la i por la y griega pero ¡cuán casualidad!, ellos también la bamya rica la encuentran.
Gnawia o ganaouia, lalo y bantou y también el ki-ngombo, por Túnez y por países árabes que sus semillas como condimento utilizan."


"Y me pregunto yo, verdurita fina y de sobra delicada, ¿Cómo es que recibes nombres mil, incluso cuerno griego algunos por ahí te llaman?

A preguntas retóricas no se suele contestar, así que a tu gusto dejo esta rápida receta. Y si un día alguien te invita a probar cuernos u otra por el estilo cosa, sonríele y dile que de verduritas conoces más, de qué esta hortaliza va y de qué se trata."


Me alegro de no haber encontrado el cuento.

Hoy toca vino

Nos decidimos por un blanco, no es tiempo de tintos y este, marida perfectamente con la Mouloujia Salad. Frío, muy frío.

Pero no se trata de un blanco convencional, es el blanco de los blancos de todos los Domaines marroquíes. El CB Initiales, es un 100% Chardonnay que poco o nada tiene que envidiar a los producidos en la Borgoña. Se trata, pero, de un Chardonnay voluptuoso, dorado y con bastante cuerpo.

Como ya os comentaba con el Tandem, este también es un vino del Domaine des Ouled Thaleb en Ben Slimane, en la región de Chaouia Uardiga, próxima a Casablanca. Se trata de las viñas más antiguas del país, fue en 1923 cuando se plantaron las primeras cepas. Thalvin, que es la empresa productora, elabora también entre otros, los reconocidos Médaillon y Aït Souala.

Sin ninguna duda, es donde se producen los mejores vinos del país, muy por encima en cuanto a su calidad de las denominaciones Meknes, Doukkala o Essaouira








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viernes, 5 de julio de 2013

Carpaccio M'assal al Argán


El fantástico mundo del Argán

Parece ser que este año, la cosecha de argán será generosa.

La receta de hoy, está inspirada en una sopa típica del Souss, la región del Anti Atlas.
Son muchas las sopas que se consumen por todo el país en los desayunos, especialmente las de sémola de cebada, conocidas como belboulas, hablaremos de ellas cuando entren los fríos ya que son diversas y con muchas variantes, dependiendo de las regiones.

Hay una de esas sopas a base de calabaza y que se consume especialmente en los desayunos, tanto en versión dulce como salada, a base de calabaza perfumada con anís que se acompaña con higos secos y que se rocía con aceite de argán. De ahí nuestra inspiración, de la que realmente estamos muy satisfechos ya que el resultado ha sido extraordinario.



Nuestro carpaccio

Pues bien, utilizando los mismos ingredientes que en esa sopa de la que os hablábamos hemos creado este carpaccio, que bien puede consumirse en dulce o en salado, como acompañamiento, principalmente de carnes rojas o bien como un entrante o ensalada.

Ingredientes

Calabaza
Aceite de argán (aunque sea falso servirá, ejem)
Dos estrellas de anís
Higos frescos (en este caso brevas)
Sal gorda

Empezaremos laminando finamente la calabaza, no más de un milímetro. Pondremos a calentar abundante aceite de argán al que habremos añadido las estrellas de anís, a este aceite, no le gustan las altas temperaturas, por lo que en ningún momento debe superar los 60ºC. Sumergimos los discos de calabaza en el aceite en el momento que consiga esa temperatura, en 20/30 minutos estarán confitadas. Dejamos enfriar y esto, prácticamente está listo.
Laminamos los higos y maceramos durante unos minutos, también en aceite de argán. Disponemos sobre la calabaza y sazonamos con sal gorda. Servimos frío.

Si queréis probar la versión dulce, siguiendo los mismos pasos, añadiremos sobre la calabaza azúcar y quemaremos con el soplete. Acompañado con helado, por ejemplo de pistacho, es para chuparse los dedos.

El aceite del confitado, os servirá para otra vez, por lo que y dado el precio del elemento en cuestión, si os gusta, es recomendable tener guardado aceite para este tipo de elaborados. Recuerda que el aceite de argán es útil para comerlo en crudo y para aliñar, nunca para fritangas y cocciones largas.

Conseguiréis resultados parecidos, con aceite de cacahuete y/o de sésamo y digo "parecidos".

En unos días, incluiré la receta o forma de elaborar el falso aceite de argán y que muchos avispados venden como auténtico.



Buen fin de semana.



lunes, 1 de julio de 2013

Cous cous limón


Cous-cous limón, una agradable sorpresa


Sí en la cocina española, los referentes de la judía son indispensables (no hay más que ver los castizos boquerones en vinagre) en la cocina marroquí están presentes en todos los fogones. Como he dicho en más de una ocasión, la cocina marroquí está basada en la cocina sefardí.

En una ocasión, hace mucho tiempo, unos buenos amigos de la Zaouia el Bir, un antiguo asentamiento judío, de bereberes judíos en el sur del país, nos invitaron a comer a su casa y nos agasajaron con un plato, que aparte de sorprendernos gratamente ya que ni lo habíamos probado anteriormente, ni tan solo lo habíamos visto en ningún otro lugar del país con anterioridad, se ha convertido en uno de nuestros clasicos y que hasta hoy no habiamos incluido, por falta de información.

Se trataba de un cous-cous frío, aderezado y que acompañaban con una especie de crema, que se nos antojó a priori como un all i oli y que era una autentica delicia. Naturalmente, la presentación no era esta que veis en el blog, pero si el fondo.

Había buscado a lo largo y ancho de la red, referencias a esa crema que tanto nos recuerda al all i oli y que desde entonces, se ha convertido en una afiliada nuestra. Y finalmente, llegó otra sorpresa, luego os cuento.


La receta

Como decía, se trata de un plato de verano, un cous-cous frío, que se adereza y se sirve con esta "crema", así lo hicieron ellos y así no lo contaron:

Ingredientes

Sémola de cous-cous
Dos naranjas
Un ramillete de menta
Una hojas de estragón fresco
Un vaso de agua de azahar
Una cucharadita de semillas de fenogreco (hulba), os hablábamos aquí
Miga de pan blanco
Un ajo
Aceite de oliva, sal

Empezaremos cociendo la sémola de la forma habitual, bañamos con el agua de azahar, reservamos y dejamos enfriar. La aliñamos haciendo una ensalada, con las hojas de menta y estragón picadas, molemos unas semillas de fenogreco y añadimos a la ensalada, el sabor de fenogreco, con esas connotaciones a regaliz, le da al plato una personalidad increíble  añadimos aceite de oliva y sal. Reservamos.

Ahora, haremos la enigmática crema. Haremos un zumo con las naranjas y lo colaremos. Empapamos la miga de pan, mejor duro, con ese zumo. Junto con el ajo batimos a máquina, añadiendo a hilo el aceite, hasta conseguir eso, una crema lo más fina y untuosa que se nos permita. Listo.

Ellos, sirvieron una gran gassa (bandeja o plato grande) con el cous-cous y la crema en un bol separado, servían una cucharada generosa sobre la sémola y removían  lo sirvieron muy frío. Una autentica delicia.

La similitud de esa crema con la del all i oli, hizo, que desde entonces, se convirtiese para nosotros, como un sustituto esencial del mismo, sobre todo en los meses de calores, donde la presencia del huevo, puede ser peligrosa, ademas, es de una finura y digestión, muy por encima de esa salsa mediterránea.

Otra sorpresa, Cocina en origen


Somos unos seguidores incondicionales de Samuel Perea y Victor Gloger dos cocineros, digamos, algo especiales. Precisamente por eso, porque somos fieles seguidores, descubrimos en su blog esta crema de la que os hablamos y que a partir de ahora, llamaremos "Porra de naranja" o como bien define el mismo Perea, "Antequera en estado puro". Parece ser, que este plato, que podría ser la antesala de las porras Antequeranas y en consecuencia de los famosos salmorejos, es conocido por tierras Malagueñas. Como ya comentaba, no he encontrado otras referencias ni nada parecido en recetarios judíos y sefardíes  por lo que no me atrevería a asegurar que este plato lo sea. La introducción de la naranja en la península por los árabes  muy anterior al tomate, puede hacer suponer, que el origen del mismo, sea árabe  lo ignoro. Sea como fuere y dado que la primera vez que lo probamos fue en una casa sefardí, lo etiquetamos como tal y pensamos, a titulo personal  que sin duda, por los ingredientes y la forma de elaborarlo, así debe ser.

Curiosamente hoy, Perea y Gloger, presentan el Tel Aviv una muestra de cocina española, que han anunciado como "Las 7 estrellas de Sefarad", una muestra de diferentes platos regionales españoles y donde esta presente esta porra de naranja.

Cocina por la Paz, es una ONG que ambos cocineros pusieron en marcha con el único fin y con los fogones como pretexto, convertir la cocina como lenguaje de paz, la cocina de la concordia.

Gracias amigos por desvelar nuestra duda, con este all i oli tan bereber y tan nuestro y suerte en vuestro camino.

Cementerio judío de Tiylite, en la Zaouia el Bir, fundado en 1492 antes de la llegada de la familia Pères a la región en 1496, ubicado en el sur del país, en el Valle del Dades. Son muchas las personalidades allí enterradas, entre ellos Abraham Cohen.



viernes, 22 de febrero de 2013

Djadjik de esfenaj


Djadjik de esfenaj, verde primavera



El Djadjik, fue nuestra primera entrada, dedicada a la cocina sefardí.

Esta salsa/ensalada y antesala de las Raitas hindúes o las Tzatzikis griegas, elaboradas todas ellas a base de yogur, pueden dar paso a cientos de combinaciones y mezclas asombrosas. Ese, es el caso de hoy.

Las esfenaj, son las espinacas. Seguro que en estos días y en los venideros, seréis muchos los que tendréis excedente de ellas, es por eso, que os presentamos otra formula de comerlas y que seguro os sorprenderán.

Ingredientes

Espinacas
Eneldo fresco
Yogur (Raib marroquí)
Menta fresca
Cilantro fresco
Limón
Aceite de oliva
Sal, pimienta y comino (opcional)

Empezaremos haciendo una vinagreta con el zumo de limón, el aceite, la sal y la pimienta y unas hojas de menta fresca y cilantro (solo unas hojas para aromatizar).
Lavamos bien las espinacas y las picamos a cuchillo, dejamos escurrir bien el agua. Hacemos lo mismo con el eneldo, debemos ser generosos, prácticamente  la mitad del volumen de espinacas. Mezclamos ambas y añadimos la vinagreta. Mezclamos bien y dejamos macerar unos minutos, escurrimos bien y mezclamos con el yogur. Listo.

Podemos servir para comer directamente con tostadas de pan o bien como acompañamiento de carnes, es ideal. 

Las semillas del eneldo, si las puedes macerar en vinagre blanco, te proporcionaran un exquisito mejunje para aderezos, realmente sabroso.


Del oasis al Djadjik

Si hay dos productos estrella de los oasis saharianos, esos son, las habas y las espinacas. Hoy nos ocupamos de las ultimas.


* De cólico de espinacas, no se murió ningún Papa
* Espinacas, comida sana y, sobre todo, barata
* Las espinacas, hasta que las cague el cuco

* Me gustan las espinacas, pero más tus piernas flacas
* Las espinacas, son la escoba del estomago

Originarias de Persia, fueron introducidas por los árabes en España y de ahí a toda Europa. Las espinacas, están presentes en muchas recetas de la cocina árabe  principalmente de la Libanesa y la Siria, como por ejemplo las fatayers, unas empanadillas, endiabladamente deliciosas y que se acompañan precisamente, con salsa de yogur.

Las espinacas, son la típica verdura que se adora o se odia, no suele haber termino medio, la verdad es que en la cocina española, si la comparamos con la árabe  históricamente  no ha sido muy bien tratada y probablemente, ese sea uno de los motivos por los que no hay termino medio.

Loada y estigmatizada espinaca, Popeyica y marinera verdura, cargada de un hierro, que por lo visto no lo era tal y fijación de algunos científicos  con metedura de gamba de cierta importancia.

Fuera como fuese, si os gustan las espinacas, probarlas de esta manera, si no os gustan (y queréis, naturalmente) probarlas también, igual cambias de parecer.

Feliz fin de semana.




miércoles, 6 de febrero de 2013

Taboule de bulgur con bacalao almendrado



Taboulé de bulgur Andrée Maalouf

A estas alturas, todos conocéis nuestra admiración por Amin Maalouf, tanto es así, que encabeza nuestro blog con una de sus citas.

Andrée Maalouf es su esposa, una libanesa, creadora de un libro de cocina de su país, que es una autentica joya.

La cocina libanesa, siempre ha estrado muy por encima de cualquier otra cocina árabe y es precisamente en estos momentos, cuando está, en su punto más álgido. Nos inspiramos en una receta de Andrée, para elaborar el plato de hoy.

La receta original, consiste en un taboulé de bulgur con manzana, hacemos una variante con pera, elegiremos para ello, un tipo de pera de carne dura y al que hemos añadido un bacalao almendrado, muy al estilo, una vez más, de cocinar los pescados en la cocina sefardí. Lo hacemos así:

Ingredientes

Bulgur
Un ramillete de perejil, otro de cilantro, menta fresca
Tomate y cebolla
Un limón
Aceite de oliva y sal
Pimienta  (popurri, recién molido)

Un lomo de bacalao
Zumo de limón
Almendra molida y fileteada
Una pera
Agua de azahar


Empezaremos confitando el bacalao, lo haremos a baja temperatura sumergido en un aceite de oliva neutro. Mientras, cortaremos la pera a finas laminas y reservamos en agua de azahar y un chorrito de zumo de limón (max. 1/2 hora).
Hacemos el taboulé. Este es un taboulé donde predomina por encima del resto de ingredientes, el perejil y el cilantro fresco, aunque podéis hacerlo al gusto. Picamos finamente abundante perejil y cilantro, unos taquitos de pera, otros de tomate y cebolla, preferiblemente cebolleta. Habremos hervido el bulgur ya que se trata en nuestro caso de integral, si fuese blanco, con los mismos jugos del taboulé quedaría listo. Mezclamos todos los ingredientes, añadimos aceite, sal, el zumo de limón y finalmente, antes de servir, la menta picada.

¿Montamos el plato?

Haremos un lecho con la pera laminada, encima colocamos el taboulé y sobre él, un  lomo de bacalao confitado, el cual habremos rebozado con almendra molida y laminada, que previamente habremos gratinado al horno.

Decoramos con unas gotas de aceite de oliva y espolvoreamos con un popurri de pimientas, recién molidas.

Bessaha y gracias Andrée




viernes, 18 de enero de 2013

Metboukha {Sefardí} Chakchouka {Magrebí}


¿Metboukha o Chakchouka? That is the question

Esta, la Chakchouka, es una ensalada típica  no solo de Marruecos, si no de todo el Magreb, otra más de las ensaladas que se consumen frías o calientes, solas o como acompañamiento de platos y que, como es natural, cada cual hace a su aliño y donde cada maestrillo, tiene su librillo.

El origen de esta ensalada, no es otro que la metboukha, de origen sefardí, introducida en Marruecos y que poco a poco, se popularizó en todos los países del Magreb. El termino metboukha, significa "cocido".

La receta original sefardí, dista bastante de la actual chakchouka. Lo más significativo, es que en esta, la sefardí, no se utilizan pimientos rojos, ni comino y sí patata, siempre se acompañaba con patatas asadas.

En las versiones calientes de la chakchouka, se acompaña con huevos  bien fritos o revueltos, también es muy común, acompañarla con merguez, unas salchichas especiadas y muy picantes de vacuno o ave. Sin duda, prima hermana de los pistos o sanfainas hispanas.

Otra variante muy de moda últimamente  son las pizzas con esta combinación, una buena capa de metboukha sobre la masa y queso para fundir.

Os presentamos pues, nuestra fusión de metbouka y chakchouka, ya sabéis .. cada maestrillo, su librillo.

Ingredientes

Aceite de oliva
Cebolla muy picada
Ajo muy picado
Pimientos rojos y verdes, también muy picados
Tomate, pelado, sin semillas... muy picado
Sal y pimienta
Especias: alcaravea en polvo, comino molido, cilantro en polvo (opcional fresco) y menta seca.
Hojas de warka

Empezamos rehogando en el aceite la cebolla y los ajos, iremos añadiendo por este orden, los tomates, el pimiento rojo y el verde. Tapamos la sartén y dejamos a fuego medio/bajo durante unos cuarenta minutos. Abrimos y añadimos las especias, acabamos de cocer a fuego más vivo. Debe quedar con la textura de una mermelada. Listo

¿Huevos? ¿patatas? ¿merguez?... pues no, lo acompañamos con una genuina tortilla española.

La original, se sirve una vez están cocinadas las hortalizas, con huevos fritos encima o bien haciendo un revoltillo con los mismos.

En un molde, hacemos un nido con hojas de warka (pasta philo) rellenamos con la metboukha y acompañamos con tacos de tortilla.

Buen fin de semana.





miércoles, 16 de enero de 2013

Basilico de queso Labneh


El queso Labneh 

Este, es un queso casero originario de oriente medio y presente en muchos mezzes, ensaladas y sandwiches.

No es más que un elaborado a base de yogur, lo podemos hacer con todo tipo de yogures y tiene unas caracteristicas muy especiales si lo elaboramos con yogur de cabra. Es muy fácil de hacer y con unos resultados sorprendentes, acompañamiento ideal para carnes de cordero, ensaladas o el hummus, también se consume solo, con pita, a modo de platillo con abundante aceite de oliva y menta o bien especias al gusto.

Ni que decir tiene, que si este "queso" lo elaboráis con Raib, el yogur marroquí, los resultados os sorprenderán.

La de hoy, es una versión de las típicas ensaladas de tomate con mozzarella, hemos empleado yogur de cabra y lo hemos hecho de la siguiente manera:

Para elaborar el labneh

Yogur y sal

Se trata simplemente de añadir un poco de sal en el yogur elegido, hacemos unos paquetes en forma de bolas de unos cinco centímetros de diámetro  de un yogur suelen salir cuatro bolas. Las envolvemos en un paño poroso, nosotros utilizamos gasa hidro. Ahora, solo se trata de suspender esos paquetes en algún recipiente que podamos introducir en el frigo. En 8-10 horas, el labneh estará listo para su consumo. Podemos dejar que se seque en lugar fresco envuelto en papel de estraza, después de sacarlo de la gasa, no más de cuatro o cinco días, momento en el que podemos guardarlo en botes esterilizados sumergido en aceite.


El basilico

Cortamos dos tomates por la mitad, vaciamos semillas y pulpa, mezclamos con albahaca fresca y menta fresca picado todo, muy finamente. Añadimos aceite de oliva y un poco de sal. Volvemos a rellenar los tomates. Hacemos una base de tapenade o bien olivada, servimos los tomates encima de ella. Añadimos una hoja de albahaca fresca y encima el labneh. Espolvoreamos con  menta seca y pimienta roja. Acompañamos con un chorro generoso de aceite de oliva.
Tenéis que probarlo.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Ingenio, onion power


"La improvisación, es la verdadera piedra del toque del ingenio" Molière

Como me gusta encontrar cosas así...

Hace unos días, en un Vueling, en una de esas revistas que dan en los aviones, descubro algo que me llena de emoción. Algo simple, sencillo y rebosante de ingenio y creatividad, algo, en este mundo donde hay "mil de todo" y ... stop.


Esta maravilla, no es más que un proyecto de Clara Balmaña y Premio ADI 2012, por la Escuela Superior de Diseño e Ingeniería de Barcelona.

No puedo dejar de buscar e interesarme por el tema, encuentro su web y descubro un proyecto muy interesante.

No puedo más, que felicitarles desde aquí y desearles la mejor de las suertes. Se agradece vuestro ingenio.


Cosas de Malika

Ya os hemos hablado en varias ocasiones de Malika, una buena amiga y mejor cocinera, que regenta un singularisimo Riad de Fes. Malika, también es puro ingenio.

Llego a su casa con la revista bajo el brazo, ansioso de enseñarle la maravilla que acabo de encontrar, así lo hago.

Observo el brillo en sus ojos, me mira sin decir nada, vuelve la vista a la instantánea de la revista, suspira y ahora sí, exclama con su castellano mestizo y parco en artículos:

- Wua, wua, wua... yo voy a hacer un día.

Veo que saca unas monedas del bolsillo del delantal, llama a su nieta, pequeña, viva como la lumbre, recién peinada con dos coletas enlazadas, que disimulan su cabello rizado, Bashira que es como se llama la niña, es muy presumida, no saldría a la calle sin sus coletas. Le cuchichea algo al oído, no logro entender que le dice.

La niña, toma la revista y sale corriendo.

Malika sonríe, transmite un halo de paciencia.

Al rato, Bashira, aparece con un manojo de cebolletas tiernas y una fotocopia de la revista.
En un visto y no visto, Malika me prepara las cebolletas más exquisitas que jamás he probado, mientras clava con una chincheta, aquella fotocopia tras la puerta de su cocina. 
Así las hizo:


Peló las cebolletas. En una olla con agua hirviendo, previamente salada, las escaldaba mientras contaba hasta diez. Las sacó del agua y las envolvió en un trapo seco.

Después, sacó de su alacena una botella, a priori era aceite, me la enseñó y vi enseguida, que aquello no era aceite normal. No, no lo era.

Dejó enfriar las cebolletas. Las dispuso en un taper y cubrió con aquel aceite, que no era más que aceite de argan, perfumado con vainilla y las acompañó de aceitunas negras.

-Déjalas reposar hasta mañana -me dijo.

No pude resistirlo y me las comí aquella misma noche, me arrepiento de no haberlo hecho antes.

Probarlo para creerlo y todo gracias al ingenio.