Páginas

lunes, 12 de marzo de 2012

Taboule de brócoli


Taboule de brócoli sobre parmentier de alubias blancas al cardamomo

De nuevo, empieza semana. Pero esta vez, el alba huele diferente… huele a primavera.

Y queremos empezar esta semana, llena de verde, de esperanza, cargada de salud y energía y lo haremos con este taboulé de brócoli, inspirado en una receta original de Laurent Petit del Clos des Sens.

Cuantas paradojas tiene la vida. Posiblemente, al autor, nunca se le hubiese pasado por la cabeza, que su creación, acabaría realizándose en un lugar como este. Él, soñando con estrellas, nosotros, disfrutando de ellas.
Una muy buena receta que hemos versionado a nuestra manera, con un brócoli de oasis, aferrándose a la vida, como el escarabajo, buscando gotas de agua para aliviar su sed.


Ingredientes

Un brócoli
Pimiento rojo y verde
Tomate
Cilantro y perejil fresco
Menta fresca
Aceite de oliva, sal y pimienta
Aceite de argán
Unas gotas de vinagre
Alubias blancas
Cuatro semillas de cardamomo

Empezamos lavando el brócoli y secándolo. Con una mandolina o bien un pelador de patatas, cortamos la parte exterior del brócoli (las bolitas) a fin de conseguir una textura parecida al cous-cous. Cortamos un par de ramas y escaldamos, hacemos lo mismo con la parte que habremos cortado. Previamente, habremos picado finamente los pimientos, el tomate, el cilantro, el perejil y la menta.

La víspera, pondremos a remojo las alubias con las semillas de cardamomo. Cocemos con dos nuevas semillas y retiramos las otras.

Mezclamos la parte del taboule con el resto de ingredientes, salpimentamos y aliñamos al gusto con aceite y unas gotas de vinagre. Listo

¿Montamos el plato?

Hacemos una parmentier con las alubias y un chorro de aceite de argán emulsionando.
Sobre ella, montamos el taboulé y sobre este, las brancas de brócoli que habíamos escaldado previamente.
El secreto principal, está en la cocción, debe ser tan solo escaldado. Para conseguir un color vivo, añadimos unas gotas de vinagre en la cocción del brócoli  y rompemos la ebullición con agua helada.
Servimos tibio.


El Oasis



Es en la Isla de los Aventurados, relato de Herodoto, donde aparece por primera vez, o esa es la constancia que se tiene, la palabra oasis, el origen es griego como definición, aunque el termino fonético uae (aouaje) es de origen copto. Curioso, que en los sinónimos de la Lengua Española, aparecen descanso, quietud.

Resulta difícil no hacer correr la imaginación al oír tan sugerente palabra. Príncipes arabescos a lomos de corcel blanco, llegando a un oasis, con piscinas naturales de aguas traslucidas, repleto de frutas y aves exóticas que junto a una khaima de donde salen cantos berberiscos, avivan un fuego de ramas de palmera que cocina las más grandes de las exquisiteces. Pues no, lamentablemente y por mucho que se haya empeñado Hollywood, la realidad de los oasis, dista mucho de eso.

Los oasis, son sobre todo… vida, agua.

Un supermercado en medio de la más cruel de las tierras, donde el agua, convierte a su paso, esa misma tierra, en fertilidad. Agua, solo agua. Un lugar donde conviven flora y fauna y que el hombre, transforma en huerto donde conviven en plena harmonía frutas y verduras, agua, solo agua. Este brócoli, ha salido de ahí, fruto solo de agua y tierra, enzarzado con habas, guisantes, zanahorias y remolachas, a la sombra de palmeras datileras y albaricoques ya en flor, pequeños, dulces como la miel y picoteados por legiones de pequeños pájaros.

El agua

(…) Me acordé de que en un lugar del Sahara vivía un escarabajo pequeño que los touaregs llamaban ngubi. Cuando el calor aprieta, el ngubi, atormentado por la sed, quiere beber a toda costa. Por desgracia, no hay agua en ninguna parte; alrededor, solo aparece arena ardiendo. Así que, para poder beber, el escarabajo elige un montículo puede ser la pendiente de un pliegue de arena y, trabajosamente, empieza a encaramarse a la cumbre. Es un esfuerzo tremendo, un auténtico trabajo de Sísifo, pues la arena, tórrida y movediza, no para de escapársele de debajo de sus patitas, con lo que vuelve a mandarlo abajo, al comienzo de su tormentoso camino de galeote. Por eso, no pasa mucho tiempo antes de que el escarabajo empiece a sudar. En la punta de su abdomen aparece, y se hincha, una gruesa gota de sudor. Entonces el ngubi interrumpe la escalada, se encoge y sumerge su hociquito en aquella gota.
    Bebe.”

Ébano Ryszard Kapuscinski

Nadie puede llegar a pensar tanto en el agua, como cuándo visita zonas extremas del planeta. La sed, es una de las peores sensaciones que puede experimentar el ser humano. El agua es la vida. La vida, se aferra a la vida, como el escarabajo. El cuerpo humano, está conformado entre un 55% y un casi 80% de agua y sin embargo, otra paradoja, se piensa en otros factores. Hay personas, millones, en el planeta, que recorren a diario kilómetros en busca de agua, toda su vida, está basada en ello.

En los oasis, junto a ellos, muy cerca de ellos, hay millones de escarabajos, haciendo tremendo esfuerzo. Muy cerca de nuestros oasis, los occidentales, se repite también esa paradoja, cerca, muy cerca, más de lo que imaginamos.
Gracias al agua, en el terruño, en un oasis, nace un brócoli verde, como la esperanza.

El día que entendamos eso, nos daremos cuenta de que el alba… huele.

Feliz semana.





29 comentarios:

  1. Buena semana amigos.

    Que buena forma de invertir el tiempo teneis y que buena forma de compartirla. Una ya no sabe si es mejor la receta, la fotografía o el relato.

    Toda una lección la del agua y la citaa de Ebano impresionante.

    Grandes, más que grandes.

    Muacks

    Ruth

    ResponderEliminar
  2. Una idea muy original para degustar un brócoli con un color espectacular. Y muy interesante la historia del escarabajo, sin duda, todo un reto diario para el bichito.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Comparto la opinión anterior, una entrada realmente deliciosa, receta, fotos y relato. Perfecta para empezar la semana. Un abrazo, Clara.

    ResponderEliminar
  4. Buenos días familia!!! hace pocos días vi una receta parecida en cuanto a couscous de brócoli, ya me gustó mucho, ahora viendo la vuestra me animo ya en hacerla, queda de un color impresionante!!! feliz semana! petons

    ResponderEliminar
  5. Ha sido un placer descubrir vuestro oasis, idílico lugar.
    Patri

    ResponderEliminar
  6. Taboulé de brocoli! Me encanta la idea!!

    ResponderEliminar
  7. No sólo enseñáis cocina, sino que dais lecciones de vida. siempre buscáis la esencia como hilo conductor y una no tiene más remedio que rendirse ante tantas sensaciones, emociones, colores y sabores. Os felicito, aunque sea la décima vez que lo haga, nunca me cansaré de hacerlo. Un beso y feliz semana.

    ResponderEliminar
  8. Qué buena idea eso de utilizar los extremos del brécol a modo de bulgur... tiene que estar buenísimo esto. Besos.

    ResponderEliminar
  9. El tabulé originalísimo. Que bonito es ver un oasis desde lo alto de una montaña allá en medio de la nada y como decís vosotros,es ver vida. La historia del escarabajo encierra en si.... lo que nuestra imaginación quiera pensar! Esfuerzo, vida, empeño, decisión, supervivencia, superación....... Que bonita esta historia!!
    Besos

    ResponderEliminar
  10. asi con este color es un taboule precioso,teneis razon no hay nada peor que la sed y curioso la forma de beber su propia agua el escarabajo
    buena semana

    ResponderEliminar
  11. Buen comienzo de semana pasar por aquí. Y el tabulé... ummmmmm!!! increíble. Un beso

    ResponderEliminar
  12. Jordi maestro, una maravilla. me encanta lo que as hecho aquí, haber si lo hago en casa y ya te digo. un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Acabo de descubrir vuestro blog y me ha parecido magnífico, siempre me ha atraído la comida marroquí, así que ahora ya se de donde sacar recetas. Enhorabuena por las recetas y por las fotos!!
    saludos

    ResponderEliminar
  14. Tu receta de hoy es para estomagos buenos brócoli y alubias blancas Jejeje
    Un saludito

    ResponderEliminar
  15. me encanta esta rica receta verde lindo post,abrazos y abrazos.

    ResponderEliminar
  16. Es muy similar la textura del tabule de siempre a las bolitas del brocoli :O) Creo que me gusta más este jajaja un saludo!!

    ResponderEliminar
  17. Como disfruté con Ébano...
    Por desgracia dejé de comprar brócoli cuando observé todo lo contrario a lo que vosotros hoy nos ofrecéis. Después de unas largas vacaciones un brócoli que dejé olvidado en la nevera desplegó toda su magia "química" y permaneció incorrupto por los siglos de los siglos. Yo que no soy precisamente muy mirada a la hora de comer me dio un poco de repelús. La verdad es que es una tontería porque por desgracia frutas y verduras por aquí ya no son lo que eran, aspeto perfecto, color inmutable y sabor, ¿sabor? El vuestro sí que es ¡¡"verde que te quiero verde"!!

    ResponderEliminar
  18. Hace días que el estrés solo me deja leeros, ni tiempo a felicitaros tengo, pero os sigo, hoy como tantos días a través vuestro he saboreado un tabulé de brocoli con sabor al despertar del alba, paseado por un oasis en flor, he abierto profundamente los ojos a modo de sorpresa al leer la historia del escarabajo ngubi y sobretodo me habéis hecho reflexionar sobre la necesidad básica y primordial de un bien tan preciado como es el agua.

    Gracias de nuevo por hacerlo tan fácil.
    Saludos

    ResponderEliminar
  19. Una buena combinación para el brócoli, nos ha gustado mucho. Llega la primavera ¡fantástico!

    ResponderEliminar
  20. Me ha gustado todo, desde el principio al final, pero esas fotos!!! Ufff , parece que puedo hincarle el diente al brócoli!! Muy buena receta!!
    Besosss

    ResponderEliminar
  21. Me has impresionado, que rico! Soy fan adicta del brócoli, no podré pasar sin probarlo :)

    ResponderEliminar
  22. No es que el brocoli sea una de mis debilidades, pero presentado de esa manera igual hasta lo probaba. El relato de hoy simplemente magistral, esas referencias a Kapunscinski todo un honor y la reflexión sobre el agua, totalmente necesaria.

    ResponderEliminar
  23. Pues sí que hacía días que no paseaba por aquí!!!!!!!
    Esta parmentier me la llevo, me parece de escándalo, igual de escandaloso que el color verde de ese "taboulé", precioso. Si es que siempre me vuelvo cargada cuando paso por aquí ;-)
    Besitos

    ResponderEliminar
  24. Diosss mio!!! Parece que el montículo de arena lo haya subido yo.. POBRECITO ESCARABAJO!!!
    Aiss si no sabemos lo que tenemos y lo afortunados que somos .... y aún hay quien se queja.
    UN RICO TABOULE QUERIDOS
    BESOS :)

    ResponderEliminar
  25. He lñlegado hasta vuestro blog abtraes de otro blo amigo, me interesa mucho vuestra maravillosa cocina y, por descontado, me qudo por aquí..mañaan inaguro mis pruebas con esta fabulosa receta.
    Gracias!!

    Muaks
    Carmen
    www.dietamediterraneasana.blogspot.com

    ResponderEliminar
  26. ademas de lo que me gusta el brecol, esta receta es preciosa a la vista, me encanta!

    ResponderEliminar
  27. hoy es un gran dia, os he encomtrado por casualidad y bingo, que bonito todo
    gracias os seguire siempre.

    ResponderEliminar
  28. me parece muy acertado por no decir magnifica la forma de reflexionar un tema tan delicado a traves de una receta te felicito. me copio la reflexion para mis alumnos gracias. ahhhh! se me olvidaba muy rica la receta tambien un saludo desde los mochis sinaloa

    ResponderEliminar
  29. Qué buena esta preparación con el brócoli. Encima con cilantro y menta, que me gustan muchísimo. La verdad es que vuestras recetas son alucinantes. Encantada de haber coincidido con las recetas de brócoli.

    ResponderEliminar

Gracias por tu visita y tus comentarios, leemos y agardecemos todos vuestros comentarios que nos dan vitalidad para seguir con nuestras recetas.

Intentamos responder a todos, cuándo podemos, nuestra conexión no es lo rapida y eficaz que nos gustaría.

No participamos en premios ni cadenas, no admitimos publicidad en el blog y por descontado, este, es sin animo de lucro.

Muchisimas gracias por haber llegado hasta aquí.

Esther & Jordi

Si quieres escribirnos:

cocina.marroqui@yahoo.es